Emilio García Gómez

 

Ebónica: el nuevo poder negro-norteamericano

 

 

Interpretación satírica del movimiento "Ebonics", por Kurtdhis http://www.swydm.com/blog.php?u=Kurtdhis&aw=3&am=10&ay=04

 

La resucitación del vernáculo negro-americano, rebautizado con la palabra ebonics -combinación de ébony (ébano) y fonética- va más allá del sentir étnico y nacionalista para convertirse en el instrumento de una nueva pedagogía de las lenguas. En un conocido libro de Dillard (1972) sobre el inglés negro en Estados Unidos ya se esbozaba la idea de recurrir a este dialecto para alfabetizar a la población negra antes de conducirla al dialecto estándar. El trabajo de Dillard encontró indicios suficientes que parecían probar que esa variación del inglés era en realidad una lengua con profundas raíces en la geografía lingüística del continente africano. Al observar las dificultades de los estudiantes de color en seguir sus estudios con modelos estándar, Dillard y otros pedagogos sugerían la introducción en la enseñanza del dialecto común al margen de las normas académicas.

The Socialist Review, en su reciente número de marzo, se pregunta si el tema a debate no es tanto el origen genético del habla de los negros -es decir, su posible procedencia africana- como la ineficacia del sistema educativo a la hora de atender las necesidades de los jóvenes afroamericanos, a quienes ahora se pretende enseñar ebonics (ebónica) para enmascarar problemas sociales. Sin embargo, Siegel, profesor de la Universidad de Nueva Inglaterra (Australia), inició en 1989 una evaluación del programa preescolar en Papúa Nueva Guinea que introducía el dialecto derivado del inglés tok pisin -hablado por la mayoría- como paso previo a la alfabetización en inglés normativo. Las tres hipótesis barajadas por el investigador respecto de los dos grupos analizados -con iniciación preescolar en tok pisin y sin ella, es decir, siguiendo el inglés normativo- eran las siguientes:

1. no había diferencia en las notas obtenidas por ambos grupos;

2. las notas de los estudiantes sin preescolarización entok pisin eran superiores; el uso del dialecto subestándar interfería claramente en el aprendizaje en general y en el del estándar;

3. las notas de los estudiantes que seguían el programa de prealfabetización en tok pisin eran superiores a la de aquellos que lo hacían en inglés normativo; el uso del dialecto estándar no sólo no interfería en el aprendizaje, sino que incluso lo mejoraba.

Los resultados obtenidos por Siegel y publicados en enero de 1997 le hacen pensar en las ventajas de una educación inicial en el dialecto natural, menos alejado de la realidad vital de los estudiantes.

No parece haber consenso sobre las ventajas o las desventajas de una educación que excluya las variantes locales de una lengua; algunos pedagogos se muestran remisos a aceptar que el aprendizaje por parte de una población marginal deba pasar previamente por el filtro de su propio dialecto, porque ello implica que este bloque social es incapaz de aprender siguiendo un modelo pedagógico generalista; y los sociólogos tampoco admiten una educación regionalizada, porque resaltaría la singularidad del ghetto lingüístico a costa de condenar a sus hablantes a mantenerse en un recinto cerrado, sin oportunidades para el progreso social, que, por suerte o por desgracia, va asociado a las necesidades de las clases dominantes. La izquierda norteamericana es remisa a hacerse cómplice indirecto de los grupos racistas, que ven con buenos ojos que los negros preserven su dialecto como hecho diferencial; si la ebónica es una lengua con sus propias raíces africanas y, por consiguiente, el inglés estándar se estudia entre la población negra como segunda lengua o como lengua extranjera, la transición social y la asimilación resulta a todas luces inviable.

 

__________________

© 2005 http://www.etnografo.com